La relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) consolidó a Coahuila como una de las plataformas industriales más atractivas del continente. Sin embargo, para capitalizar este volumen de inversión no basta con la cercanía geográfica hacia Estados Unidos. De acuerdo con un análisis publicado por Forbes México, la permanencia del éxito industrial en la entidad depende de dos factores interconectados: la modernización continua de la infraestructura física y el aprovechamiento del marco regulatorio del T-MEC.

Para Salomón Issa Tafich, directivo de Grupo SIMSA, Coahuila cuenta con ventajas estructurales únicas, pero el ritmo de crecimiento exige elevar la eficiencia en los cruces fronterizos y blindar el suministro energético.

Los pilares de la competitividad regional

El desarrollo económico del estado no es producto del azar, sino de una combinación de factores operativos que deben gestionarse con visión de largo plazo:

Eje estratégico Impacto en la región Reto clave a resolver
Infraestructura logística Conexión directa con los principales corredores comerciales hacia EE. UU. Ampliación de capacidad en vías terrestres y puentes internacionales.
Certeza jurídica (T-MEC) Garantía de reglas claras para el flujo de capital extranjero. Cumplimiento estricto de normas de origen y gobernanza de datos.
Energía y agua Insumos esenciales para la instalación de nueva industria pesada y avanzada. Proyectos sostenibles de abasto hídrico y distribución eléctrica continua.
Seguridad y talento Clima de estabilidad social y mano de obra altamente especializada. Retención de talento técnico frente a la alta demanda laboral.

Acciones prioritarias para sostener la atracción de inversiones

Para evitar cuellos de botella operativos en los próximos años, la industria y el sector público deben enfocar esfuerzos en tres áreas clave:

  • Sincronización aduanera: Implementar tecnología de inspección no intrusiva en la frontera para acelerar los tiempos de revisión sin comprometer la seguridad.

  • Desarrollo de parques industriales de última generación: Dotar a los nuevos espacios industriales de conectividad de alta velocidad, subestaciones eléctricas dedicadas y plantas de tratamiento de agua.

  • Integración de proveedores locales: Conectar a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de la región con las grandes cadenas globales para aumentar el contenido nacional exigido por el T-MEC.

La visión directiva frente al mercado global

El verdadero valor de la relocalización estriba en construir capacidad instalada permanente que trascienda las coyunturas políticas o comerciales.

Visión estratégica y enfoque continuo: Liderar proyectos de infraestructura y mantener la competitividad industrial en el marco del T-MEC exige un alto nivel de rendimiento mental.

Fuente informativa: Información basada en el análisis sobre desarrollo regional y comercio exterior publicado por Forbes México.