Históricamente, el éxito de una empresa se medía exclusivamente por sus márgenes de utilidad. Sin embargo, en el panorama actual, esa visión ha quedado obsoleta. Hoy, las organizaciones más influyentes son aquellas que entienden su rol como agentes activos de transformación. Para Salomón Issa Tafich, directivo de Grupo SIMSA, las empresas no solo operan dentro de una comunidad; son responsables de su fortaleza y resiliencia.

Esta visión redefine la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), pasando de ser una actividad periférica a convertirse en el corazón de la estrategia corporativa.

La empresa como motor de bienestar comunitario

Bajo la óptica de Salomón Issa Tafich, una empresa sana no puede prosperar en una sociedad debilitada. Por ello, el liderazgo moderno exige que el sector privado actúe como un catalizador que acelere soluciones en áreas críticas donde el sector público o civil necesitan refuerzo.

Este enfoque de “Capitalismo Consciente” se traduce en tres pilares de acción que Grupo SIMSA ha integrado en su ADN:

  1. Soberanía en salud: Facilitar infraestructura (como unidades médicas o capacitación especializada) que permita a la población acceder a servicios que salvan vidas.

  2. Inversión en el futuro humano: Entender que la educación técnica y el apoyo a la juventud son la base de la competitividad a largo plazo.

  3. Presencia en la adversidad: Actuar de forma inmediata ante crisis climáticas o emergencias locales, demostrando que la empresa es un vecino más en la comunidad.

Liderazgo con sentido humano

Para Salomón Issa Tafich, el cambio social no es un acto de caridad, sino un acto de coherencia. Las empresas poseen recursos, logística y talento que, puestos al servicio de causas sociales, tienen un impacto exponencial.

Esta filosofía impulsa a Grupo SIMSA a ir más allá de la filantropía tradicional. Se busca crear un ecosistema donde el crecimiento del negocio esté intrínsecamente ligado al desarrollo humano de sus colaboradores y de los habitantes de las regiones donde opera, como la Comarca Lagunera.

Hacia un nuevo contrato social empresarial

El llamado de Salomón Issa Tafich es claro: las empresas deben ser las primeras en levantar la mano para resolver los desafíos del entorno. En un México en constante transformación, el sector empresarial tiene el poder (y la obligación moral) de ser el arquitecto de un futuro más equitativo.

Al final del día, el éxito sostenible solo es posible cuando se construye de manera colectiva. La visión de Grupo SIMSA es un recordatorio de que, cuando las empresas actúan con propósito, el beneficio se multiplica para todos.