“Las personas podrían aprender de sus errores si no estuviesen tan ocupados negándolos”

Nesim Issa Tafich cree firmemente que la principal característica que define a los emprendedores es su valentía por sacar adelante un negocio, pero también por controlar y evitar el miedo que por naturaleza misma llega a nuestras mentes cuando se va a dar un paso como este en la vida.

Considerar y creer en todas aquellas frases famosas y alentadoras que muchos emprendedores comparten es una buena estrategia, y lo es porque son realmente ciertas, es decir, es más abrumador quedarse con las ganas o el pensamiento de “que hubiera pasado…” a hacer que sucediera.

Sin embargo, arriesgarnos y tomar al miedo por el cuello no significa que estamos exentos al fracaso, pero si con una enorme oportunidad de poder crecer, personal y profesionalmente, sin duda alguna el éxito es relativo a la perspectiva de cada persona y universalmente se considera exitosa aquella persona capaz de ser feliz en cualquier circunstancia,  mientras que el fracaso nos hace aún más prestos aprender para posteriormente hacernos mejores y nunca fracasados.

Si estableciste un negocio y no funcionó, no te desanimes, aprender de ello tal vez será lo que más escuches de las personas de tu alrededor y claro que también puede ser una tarea difícil, por ello, en esta entrada te daremos algunos datos que te ayudarán en dicha labor para analizar y seguir emprendiendo.

Lo primero que tienes que hacer es asumir la responsabilidad correspondiente y elaborar una lista de los errores que se cometieron en el trayecto o trabajo, analizando cada uno encontraras las posibles soluciones o hechos que pudieron evitarlos.

Pero mientras das respuesta al punto anterior, también es importante que puedas pensar ¿qué es lo que pudiste hacer diferente?,  dicha pregunta que se centra en cada aspecto de tu vida y al aplicarla a esta etapa, es decir, pensar en tus actitudes, decisiones y su dirección, todo esto hará que puedas relacionarlo inmediatamente en los próximos proyectos.

Una vez que él hubiera ha quedado claro, pero sobre todo atrás, es momento que empieces a trabajar en lo fuerte, en aquellas cosas que hiciste bien, pero sobre todo en aquellas que puedes mejorar, recuerda que debemos prepararnos continuamente y el actualizarnos es también una gran característica de todo emprendedor, así que busca cursos, seminarios o talleres que puedas ayudarte a desarrollar las habilidades que requieres como emprendedor.

Sabemos que no es sencillo en un principio, pero mientras tu mente este enfocada podrás lograr todo aquello que te propongas, y aún mejor, perfeccionarte,  fracasar o fallar en algo no significa que cambien o se alteren los objetivos, sino más bien la vía y los caminos a seguir, reestructura tu estrategia, revisa tus metas y plantea tiempos de preparación y acción.