Sabemos que muchas veces no es sencillo adentrarse al mundo de los negocios, sobre todo porque al igual que en cualquier otro trabajo, si algo no sale bien tenemos que dar la cara, por ello Grupo Simsa te da unos pequeños consejos para que sepas cómo actuar ante las quejas de un cliente.

Es importante que no seas duro contigo mismo, recuerda que todos cometemos errores y a veces por  más perfecto que sea nuestro plan las cosas pueden fallar, un reclamo o una queja mal manejada puede determinar el éxito de tu empresa, darle al cliente su lugar es de vital importancia por ello es la famosa frase “el cliente lo que pida” ya que por boca de uno solo, puede dispersarse una mala imagen.

En primer lugar nunca dejes pasar por alto este incidente y enfrenta rápidamente el problema, no importa la dimensión del cometido, deja cualquier otra labor por atenderlo y escucharlo con paciencia sin ponerte a la defensiva o buscar excusas, el objetivo es ver esta situación como una oportunidad para mejorar y acercarse al cliente.

Sabemos que algunas veces se puede llegar a presentar un cliente molesto que siempre este buscando la oportunidad de quejarse para obtener algún beneficio, sin embargo es sencillo detectarlo por sus conductas repetitivas, puedes medir el desempeño a la primer problemática con un pequeño análisis de opinión con el resto de los clientes para verificar tal falla, así mismo es importante que muestres aprobación por lo que el cliente te diga aunque no necesariamente estés de acuerdo con el, no olvides que los negocios se basan en el principio de “el cliente siempre tienen la razón” y aunque no sea así, tú debes escuchar atentamente sin gestos de enfado o enojo, pero esto no significa que no defiendas tus ideas o puntos de vista, si no hacerlo de una manera amable considerando siempre los valores institucionales.

Por último es necesario que puedas reparar el daño o trates de nivelarlo, ofrece disculpas de parte de todo el equipo y principalmente del involucrado, también es importante que te comprometas a que no volverá a suceder y si es posible buscar la forma de compensarlo.

Si la situación aún puede resolverse actúa de inmediato, ya sea cambiar el producto, devolver el dinero, agilizar el trabajo, etcétera, no olvides que por lo general lo que más disgusta en una problemática de este tipo es el tiempo que se pierde, así que trata de agilizarlo lo más posible y posteriormente darle seguimiento para que no vuelva a ocurrir.

Estos son consejos sencillos que Grupo Simsa comparte contigo para que puedas manejar este tipo de inconveniente cuando se presenten y hacer crecer tu negocio.